Bienestar


SALUD

Las 11 propiedades de la música sobre nuestra salud

10 de Junio

La música es un arte y un regalo de la vida. Así lo han demostrado infinidad de investigaciones, que cada día nos confirman los maravillosos efectos que ejerce sobre nuestra salud. Te invito a que descubras cómo la música puede hacer que tu vida sea mejor y enriquezca tu día a día.

¿Qué efectos ejerce la música sobre nuestra salud?

- Nos ayuda a dormir mejor. La música contribuye a que disfrutemos de un sueño saludable. Estudios científicos confirman que la música clásica puede ayudar a superar y evitar el insomnio, especialmente en personas que se encuentren en fase de trabajo cognitivo constante como los estudiantes. Esto supone una solución más saludable para el trastorno del sueño, que tomar algún medicamento o pastillas.

- Permite combatir el estrés. La música estimula reductores de estrés bioquímicos que nos ayudan a sentirnos más relajados, permitiéndonos aliviar el estrés generado y acumulado. No es una sorpresa, ya que muchas personas se identifican con esta maravillosa sensación que nos aporta en infinidad de momentos difíciles y de mucha tensión.

- Ayuda a ponerse en contacto con uno mismo. Un estudio de 2013 revela que la música nos permite y nos ayuda a ponernos en contacto con nuestras propias emociones, ya que nos facilita hacernos sentir de mejor humor.

Los participantes de la investigación resaltaron el sentimiento de "conciencia de sí mismo", como una de las ventajas más importantes que la música les había generado y hecho sentir sobre su persona e interior.

También, podemos confirmar que la música nos permite la capacidad de disminuir la intensidad del dolor, activando vías sensoriales que se encargan de combatir las vías del dolor y facilita que podamos desviar la atención lejos del propio dolor.

- Alivia la ansiedad. Escuchar música nos permite sentir una sensación de plenitud, relajando nuestros músculos y tensión acumulada, y con ello facilitando el alivio de ansiedad en nuestro cuerpo.


- Actúa como un motivador. Una investigación universitaria demostró que un grupo de deportistas fueron capaces de trabajar más duro, mientras escuchaban música de ritmo rápido, comparando los resultados con otro grupo que no estaba escuchando nada durante todo el experimento.

Escuchar nuestra música favorita puede ayudarnos a vencer y fortalecer nuestra resistencia, superando nuestros límites personales. Nos ayuda a desempeñarnos mejor durante entrenamientos deportivos, haciéndonos sentir en conexión con nuestro cuerpo de una forma mucho más agradable.

Gracias a este estudio, se comprobó que el cuerpo se recupera más rápido después de un entrenamiento de alta intensidad, mientras estás escuchando tu música favorita.

- Combate la tristeza. Puede aliviar con éxito los síntomas de la depresión, pero en este punto los resultados del estudio confirmaron que el género musical escuchado era clave. Por ejemplo, la música clásica y la meditación pueden mejorar el estado de ánimo cuando nos encontramos deprimidos.

- Mejora la función de los vasos sanguíneos. Las emociones que tienen las personas mientras escuchan música, contribuyen a mejorar las funciones de los vasos sanguíneos. Escuchar música permite sentirnos más felices y dichosos, lo cual aumenta el flujo de sangre en los vasos sanguíneos.

- Evita los accidentes cerebrovasculares. Un estudio finlandés demostró que si los pacientes con ataques del corazón escuchaban música durante 2 horas al día, se recuperaban más rápido evitando la repetición de los mismos en el futuro. También mejoraba sobre estas personas sus habilidades verbales y su capacidad de atención.

- Adelgaza. Comer con un poco de música de fondo ayuda a las personas a comer más lento y disfrutar de "lo que comen". Esto nos permite ser más conscientes y que realmente disfrutemos. Así evitamos estrés de ningún tipo, y con ello la famosa sensación de hambre y descontento con la comida.

- Mejora las funciones cognitivas. Disfrutar música de fondo mientras trabajamos en tareas que requieren de atención mental, nos permite aumentar nuestro rendimiento. Gracias a una investigación se ha encontrado que la música facilita el aumento de las capacidades cognitivas, pero sólo si tiene el mismo efecto sobre el estado emocional.

- Nos facilita un estado similar a la meditación. La música de ritmo lento produce efecto sobre la velocidad de las ondas cerebrales, haciéndolas similares a cuando nos encontramos en estado de meditación o hipnótico. Supone un efecto curativo, aliviando los síntomas del síndrome premenstrual y problemas de comportamiento. Facilita conseguir estados de relajación en situaciones con gran carga y estrés emocional.



SALUD

Consejos para dormir bien cuando hace calor

0 1 Junio 2020


¿Duermes mal con calor? Tenemos varias soluciones que te permitirán mejorar tu descanso durante las bochornosas noches, beneficiando a la calidad de tu sueño y a tu estado de ánimo.

Claves para dormir mejor, pese al calor

  • Ventilación adecuada: Debes garantizar el confort térmico ideal manteniendo fresca la habitación, ya que sin una adecuada ventilación la atmósfera se hace densa, pesada y bochornosa. En los días de mucho calor te recomendamos tener las ventanas cerradas y bajar las persianas para evitar que entre el calor, ventilando la estancia únicamente durante las primeras horas de la mañana y tras ponerse el sol.
  • Elige tejidos transpirables: Es importante que las sábanas y la ropa de cama esté elaborada a base de lino o algodón, un material más ligero, transpirable y que contribuye a reducir la humedad. En cuanto al pijama, utiliza uno fino y ligero para que tu piel respire.
  • Aboga por una cama fresca y cómoda: Es importante que tanto el colchón como la cama estén en buen estado y por supuesto, limpios y carentes de polvo, con el fin de lograr un descanso verdaderamente regenerador.
  • Cena sana y ligera: Debes cenar al menos dos horas antes de dormir y desdeñar comidas pesadas y copiosas como la carne, el queso o las salsas. Entre los mejores alimentos para dormir bien puedes cenar una ensalada, así como alimentos fáciles de digerir como cerezas, avena y plátano, pasta o arroz integral, frutos secos o infusiones.
  • Hidratación constante: No se trata de hincharte a beber agua por la noche, sino de permanecer adecuadamente hidratado a lo largo de todo el día. La cantidad que debes beber varía en función de las características físicas de la persona, las circunstancias ambientales y la actividad física, pero es importante hacerlo de forma regular y que ronde el litro y medio diario. Para evitar que la sed perturbe tu sueño, puedes dejar una botella de agua cerca de la cama.
  • Ducha refrescante: Si hace mucho calor puedes darte una ducha templada antes de dormir, ya que esta contribuye a bajar la temperatura corporal, aportándote una sensación de frescor y bienestar y además, brindándote efectos relajantes, muy útiles si padeces insomnio o tienes tensión muscular. El agua te inducirá el sueño y contribuirá a regular tu ritmo circadiano.
  • Desconecta los aparatos eléctricos: Di adiós a la tablet cargando, el ordenador encendido y los móviles conectados a la corriente. Por la noche, y especialmente en época de calor, lo recomendable es apagar todos los aparatos eléctricos y desconectarlos de la red. La razón es que estos aparatos, así como el PC en cama, generan calor adicional incluso cuando ya están cargados.
  • Adiós a la tecnología: Si quieres dormir bien es mejor que realices una actividad relajante antes de dormirte, como leer un libro, practicar yoga, meditar o escuchar música, rechazando los dispositivos tecnológicos ya que las luces de sus pantallas te desestabilizan y alteran tus ritmos circadianos.
  • Usa el aire acondicionado de forma responsable (y no duermas con él puesto): No debes dormirte con el aire acondicionado puesto que además de provocarte problemas de salud, tiene un efecto muy negativo sobre el cambio climático. Debes usarlo antes de acostarse para crear un ambiente fresco y apagarlo justo cuando entramos en la cama. La diferencia entre la temperatura exterior y la interior nunca debes superar los 5 °C.
  • Utiliza el ventilador adecuadamente: Tener un buen ventilador es definitivamente la mejor opción para luchar contra el calor de la noche. Se recomienda ponerlo en una esquina y orientarlo hacia arriba, con el propósito de que el aire frío no llegue directamente al cuerpo. De esta manera, la habitación estará fresca pero no te resfriarás.
  • Usa repelentes para protegerte de los mosquitos: Los insectos proliferan en verano, por lo que debes dotarte de una buena mosquitera, situándola en las ventanas o en la cama. También puedes rociarla con repelente natural y aromatizar la habitación con unas gotas de aceite esencial de eucalipto y limón.

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